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Mundo Posible

lunes, 26 de enero de 2009

Dónde estás

Desde ese amanecer me cambió el corazón, la mirada, todo. Hace cuatro eneros que te pienso, que te escribo, que somos camaradas, amigos, compañeros de pensamiento, palabra, cigarro y omisión, Roy.
Cuando me llamaron para ejercer a tu lado en la radio ya te admiraba, profundamente. Tus palabras te hacían Midas de los bajos fondos. Me enamoré de tu forma de hacer periodismo, de que no te cortaras la lengua, de tu independencia, de Lobo López. Tus ojos esquivos se clavaban en cada titular, en cada palabra te llenabas de pueblo, te hacías rotundo. Rotundo hasta con ese hilo de voz que vomitabas al micrófono.
Santi y yo. Armando, Julio, Carlos... Hicimos contigo el amor de La Gárgola como comanches. Pero descubrí que estábamos malditos. Que las verdades en época de corrupción y sectarismo no funcionan. Que el dinero se casa con la boca. Que, en este cuarto poder, los que mandan siempre nos agarran los ovarios y las tuercas. Que todo fue ficción en época de Buenos Días, Buena suerte. Lo sabías, digo: de qué pata cojeaban, quiénes no eran tus amigos, quiénes te lamían la nalga, quiénes se hacían los suecos, quiénes jugaron utilizando tus columnas, quiénes estaban podridos, quiénes eran sicarios, a quiénes les pesaba la prevaricación, a quiénes les incomodaba tu olfato, tu punto en la diana, tu manzana en la flecha, tu desnudez, tu ni puñetero caso. No ha cambiado nada, bueno sí, que te fuiste. Coño Roy, que te fuiste.

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4 Comments:

At 26 de enero de 2009, 12:35, Anonymous Matías campos said...

Hoy el Olivar de Roy en Tejeda sigue vivo, mirando al Bentayga y al Nublo, cada mañana lo veo sentado con su libro,tranquilo y sin pensar en nada que no sea las montañas, puedes ir a verlo cuando quieras, sigue allí, inspirado y tranquilo en busca de sus Musas.
Un quiero grande y gordo.
MC

 
At 26 de enero de 2009, 13:01, Anonymous María said...

En la agenda azul
En la oficina tenemos una pequeña agenda de teléfonos, de esas de las de antes. Tengo la insana costumbre de usarla a pesar de que disponemos de una digital mucho más completa. Está organizada principalmente por nombres y claro, Carlos... es un nombre común. Más de una vez debo buscar algún Carlos y siempre me da un vuelco al corazón cuando veo tu nombre, Carlos Roy. Pero en el fondo me gusta porque me acuerdo de ti y aunque no te conocí más que de un par de veces en la radio me conmovió tu historia. Me acuerdo de ti y de la niña de la edad de mi hermana que no llegó al instituto y de tantos otros que se fueron demasiado pronto. No sé si existe la otra vida pero mientras recordemos estaréis con nosotros.

 
At 29 de enero de 2009, 22:26, Blogger 001 said...

sigue conectado su número de móvil en mi agenda; la energía no se crea ni se destruye, se transforma.
hay otra dimensión, donde no hay tiempo ni espacio,allí somos.
carlos

 
At 1 de febrero de 2009, 18:57, Blogger Goretti Sánchez said...

Carlos, también en mi móvil está su teléfono... es la forma quizás tan estúpida que tenemos para aferrarnos a los recuerdos... Hace tiempo que su energía le ha transformado, también a nosotros. Todo nos cambió... siento que para mejor. Te doy gracias por existir en mi vida, lo sabes

 

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